Sebastián de Aparicio: un santo mediterráneo en el altiplano mexicano
Resumen
Cuando México consumó su independencia los novohispanos no tenían sino dos beatos, el bien conocido Felipe de Jesús, quien fue canonizado en 1862, y el hasta hoy todavía beato Sebastián de Aparicio. Aquí tratamos del segundo, retomando sus historia a partir de los testimonios de sus contemporáneos, reunidos a principios del siglo XVII por los comisarios eclesiásticos que investigaron su caso para conseguir su beatificación en Roma. Estos documentos, elaborados a raíz de una orden pontifical y que se conservan en los acervos del Archivo Secreto Vaticano, dibujan el rostro de un “santo” popular típicamente mediterráneo, cuyo éxito en Puebla y sus alrededores prueba el arraigo, en estas tierras de colonización española, de una “cristiandad vivida” poco conocida. Este caso permite profundizar tanto en el conocimiento de la formación del catolicismo novohispano como en el estudio del catolicismo popular europeo.
Cómo citar
Ragon, Pierre. "Sebastián de Aparicio: un santo mediterráneo en el altiplano mexicano". Estudios de Historia Novohispana, 23 (2000) (2000): 17-45. Edición digital en PDF. Disponible en https://doi.org/10.22201/iih.24486922e.2000.023.3518, Disponible en Repositorio Institucional Históricas-UNAM, http://hdl.handle.net/20.500.12525/5880Consulte el texto completo
TESIUNAMConsulte el número/libro completo
https://novohispana.historicas.unam.mx/index.php/ehn/issue/view/288Aparece en las colecciones
Excepto si se señala otra cosa, la licencia del ítem se describe como http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0